Sospechoso Habitual header image

Neutralidad en la red

Martes 23 de noviembre de 2010 · Sin comentarios

Lleva días dando vueltas este tema y, la verdad sea dicha, no creo que yo vaya aportar mucha luz sobre el tema. Pero al menos tengo que decirlo.

Cuando el presidente de Telefónica (movistar) soltó aquello de que los distribuidores de contenidos deberían pagarle poco menos que me entró la risa. Telefónica podrá ser muy grande, pero es una constructora de carreteras. De carreteras de bits, pero nada más.

Y hacen dinero con ello, y me parece bien (bueno, los precios me gustaría que bajaran, pero oye, afortunados ellos que pueden). Me dan un servicio y les pago. Lo ridículo de la propuesta era que pretendía que el IKEA de turno le pagara al que pone la autopista de peaje por cada usuario que llegue a IKEA. Y la cosa me daba risa, porque bueno,  hay más empresas y si en telefónica dejara de poderse acceder a Google (el IKEA de turno en este caso), podéis imaginar el torrente de bajas a otras compañías que veía en mi cabeza.

Algunas compañías se posicionaron con Telefónica, y otras en contra. En general las pequeñas en contra y las grandes a favor. Hasta aquí nada extraño, la propuesta sonaba tan absurda que no parecía preocuparme. Mi miedo empezó después, cuando el ministro de industria se posiciono a favor de estas cosas.

Y esto ya empieza a preocuparme porque, bueno, o este señor tiene intereses en la industria (malo, muy malo que un ministro actúe por esos intereses) o no tiene ni idea de lo que dice (malo, muy malo que un ministro sea un inútil en su área). Lamentablemente a ambas cosas nos estamos acostumbrando ya, pero no por ello dejan de ser malas.

¿Y que es esto de la neutralidad en la red?

Pues simple, que la red trate igual a todos los bits. Ni más ni menos.  Yo pago religiosamente porque mis bits viajen por la red. El donde vayan o que servicios quiera ver, debe ser asunto mío y sólo mío. Y la empresa que pone las carreteras para bits no debe entrar en ello. En mi opinión: por ley no se le debe permitir discriminarme en función de qué tipo de bits sean.

Si yo pago por un mega, pues quiero un mega, para mandarle un video a mi primo al otro lado del mundo,  para que mi pagina del banco cargue antes, para poder  ver el telediario en streaming de la cadena A, o el de la cadena B, en resumen para lo que me la gana a mi usar ese mega, que para eso lo pago.

Si esos usos son legales o no, ya vendrá un juez (de la ley Sinde y sus chapuzas otro día) y me parará el tráfico. Pero una compañía no debería tener derecho a pararme mis bits porque vayan a la compañía X y no a la compañía Y. Eso directamente acabaría con las posibilidades de que internet sea accesible a todos. ¿Qué clase de tienda iba a prosperar si para poder llegar a ella el señor que pone las calles me cobra más que por llegar a la tienda de su cuñado?

Tengo la sensación de que más de uno y más de dos de los políticos que legislan sobre esto no saben de lo que hablan y confunden churras con merinas (y eso pensando que actúan de buena fe, que la alternativa es peor). Y la discusión sobre el chaval que por usar internet le quita la posibilidad a un medico de extender recetas me hace sostener esa teoría con más fuerza.

Que no, señores. Que la neutralidad de la red no tiene nada que ver con la sobrecarga de la red. O con las velocidades de conexión. Una compañía me puede cobrar una tarifa plana por X velocidad o incluso añadir un X por bit. Personalmente prefiero pagar por X velocidad transmita los bits que transmita, pero me parece ético que me intenten cobrar por bit, ya me buscaré yo otra compañía que no lo haga. Pero elija el sistema que elija, cada bit mío será libre, independiente y sobretodo tratado de igual forma que todos los demás.

No mejorará nuestra red el que si mi bit va para hacer negocios con el banco X me trate mejor y vaya más rápido, pero si hago negocios con el banco Z vaya más lento. No fomentaremos emprendedores que monten chiringuitos en la red y a ver si triunfan si les ponemos una barrera de entrada a través de tener que pagar un canon a las compañías de telecomunicaciones para que traten bien a sus usuarios y no los pateen.

Porque se trata de eso. Las compañías de telecomunicaciones no quieren esto para garantizar los servicios actuales o porque se acerque el colapso. Lo que proponen es ni más ni menos que decir que quieren poner unos gorilas en la calle (no olvidemos que ya te cobran por usar la calle), y si vas a la tienda que no les gusta te patearan, y si vas a la que si te llevaran delante. Y todo eso, repito, aunque tú ya hayas pagado por ir por la calle. Cambiad tienda por servicio y es exactamente lo que quieren.

Pues no señores. Si tu negocio es hacer calles, cóbrame por usar calles. Y si tu negocio es poner tiendas convénceme de que tu tienda es la mejor. Pero no me hagas pagarte por usar la calle y luego me partas las piernas si no voy a tu tienda sino a la de tu competencia.

Si les permitimos hacer esto, si les permitimos que el señor que monta las redes pueda discriminar el tráfico en función del protocolo o del destino estaremos haciendo que sólo puedan desarrollar negocios en internet los que sean tan grandes como los señores que ponen las redes. Y si hacemos eso, que nadie se extrañe de que desaparezcan los emprendedores que monten negocios en la red, simplemente acabaremos de poner una barrera de entrada enorme para montar nada en internet: necesitarán el visto bueno de las empresas que ponen las redes. Si la nueva empresa fuese un peligro para las empresas que tenga el que monta las redes, o le hace la competencia a sus amigos, simplemente trataría mal a los que vayan a esa nueva empresa. Y bastante difícil es ganarte un cliente nuevo, como para que encima otra pueda apaliarlos por pasearse por tu tienda. Simplemente no irán, y adiós nuevos negocios en internet. Al menos a nuevos negocios que no estén apadrinados por gente como el señor del que hablaba al principio.

Categoría: General

Etiquetas:

0 respuestas por ahora ↓

  • No hay ningún comentario todavía. Rellena el formulario si quieres empezar.

Deja un comentario